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La Fidelidad:

No eres tú, soy yo


La fidelidad es la estabilidad por ejemplo las marcas que tú eres fiel como coca cola y Pepsi. Lo curioso es que no solo usar estos nombres, sino que ser sumamente fiel a esas marcas.
Marina es testigo de marcas como nacen y se mueren. Presenció cómo los productos que tanto quiso mermaron su calidad y la obligaron a migrar a otros. Pero, por más que cambió de pasta dental, a Colgate nunca dejó de llamarlo Kolynos; a las pilas Duracell, Rayovac; y a Wong, Super.
Hoy, cuando se habla de marcas, se habla de concep­tos, experiencias y miles de sen­saciones que están vinculadas al proceso de consumo más que al producto en sí.
Brand Keys. Realizo un estudio, La sensación de fidelización gira sobre el concepto que “un cliente fiel siempre vuelve a la marca a comprar más, está dispuesto a asumir un aumento en los precios y se convierte en un firme defensor de la marca frente a los consumi­dores.
Las páginas web de las empresas. Los medios pagados son los espacios donde nuestra marca se encuen­tra como consecuencia del pago de una pauta. También se utilizan Las redes sociales, blogs y espa­cios de redes sociales en general.
P & G, en 2008, reveló en un estudio publicado en el dia­rio británico The Guardian que el 75% de los jóvenes menores de 25 años simplemente no cree en la publicidad televisiva ni en radio. “concretamente, Internet ha ganado importancia en cuanto al contenido y los jóvenes están más dispuestos utilizar el internet”.
 Kevin Roberts, autor de “Lovemarks: The future beyonds brands” (2004), afirma que “las grandes marcas solo sobrevivirán si crean leal­tad más allá de la razón.
Hoy no hay romances. El exceso de información ha matado la capacidad de enamoramiento y por ende la fidelidad de marcas. Hoy nadie se casa con una marca.
La variedad de posibilidades así como la gran cantidad de infor­mación existente han logrado que los usuarios del mañana no tengan problemas de migrar de un pro­ducto a otro y que no les tiemble la voz cuando miran con deseo al producto de al lado.
Somos infieles, entonces. O menos fieles que antes.

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